Para muchos la palabra dieta es sinónimo de aburrimiento y
prohibición; ejemplo de ello son los antojos. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Carnegie Mellon,
en Estados Unidos. El deseo por comer chocolate y dulces puede calmarse si se
imagina que se consumen grandes cantidades de estos.
A continuacion se presentan los 10 Consejos.
1. Dieta no es igual a ensaladas. Al iniciar un cambio de alimentación debes
quitarte de la mente que todo es ensaladas, si no lo haces desistirás a la
semana. Tienes que “incluir” verduras y
combinarlas con cereales.
2. Comer con cabeza. Come de forma consciente y disfruta de las comidas. Piensa
en lo que ingieres, saboréalo y mastícalo antes de tragar.
3. Sin prohibiciones!. ¡No te prohibas nada! También puedes comer dulces y comida rápida,
pero sólo muy de vez en cuando y en pequeñas cantidades.
4. Aprende a picar. Si te entra hambre entre horas, toma una pieza de fruta o un
yogur desnatado, un puñadito de frutos secos, una infusión, una barrita
energética, verduras crudas… Los snacks sanos previenen los cambios bruscos de
glucemia (nivel de azúcar en sangre), ayudan a que tengamos menos hambre en las
comidas principales y controlan la ansiedad y el apetito. Hay muchas opciones
adecuadas para matar el gusanillo que surge entre horas y que no nos aportan
demasiadas calorías ni nos quitan el hambre de las comidas principales.
Aprovecha estas ingestas para que tu dieta sea completa y variada.
5. Practica ejercicio a diario. Quemar calorías regularmente caminando simplemente o
realizando algún deporte ayuda a regular la relación entre lo que se come y lo
que se desgasta para controlar el peso. La actividad física sirve para quemar
las calorías que sobran y ayuda a convertir en músculo la grasa acumulada.
6. Aprende a comer fuera de la casa. Si se debe comer en restaurantes con cierta frecuencia, se
recomienda la selección de ensaladas sin mayonesa junto con las carnes blancas
y suaves, preparadas siempre a la plancha o al vapor, con unas gotitas de
aceite de oliva. La comida japonesa es una excelente opción ya que es sana,
rica en vitaminas y baja en calorías.
7. Modifica tus pastas. La pasta con salsas industriales multiplica
sorprendentemente el aporte energético. Sin embargo, si se desea consumir, por
ejemplo, una pizza se puede hacer en casa sustituyendo la típica base por una
integral, añadiendo alimentos menos calóricos como cebolla, pavo light, entre
otros y agregando mozzarella baja en grasa.
8. Muevase. Como hemos visto, la ingesta de demasiadas calorías y no
hacer suficiente ejercicio pueden dar lugar a un aumento de peso. La actividad
física moderada ayuda a quemar las calorías que nos sobran. También es bueno
para el corazón y para el sistema circulatorio, y para la salud en general y el
bienestar. Así que haga de la actividad física una rutina diaria. ¡Use la
escalera en vez del ascensor (tanto como para subir como para bajar)!. Dé un
paseo en su descanso para comer. ¡No hace falta ser un atleta para moverse!
9. Dale mas Sabor. Busca opciones de agregar sabor a tus comidas sustituyendo
los condimentos grasosos y llenos de calorías, como la mayonesa, la crema y los
aderezos de ensaladas. En lugar de mayonesa unta un poco de aguacate en el pan
de tu sándwich. Prefiere las salsas roja o verde que la crema agria.
10. Evita pasar hambre. Para adelgazar no necesitas pasar
hambre, es más, es imposible que consigamos nuestro objetivo si vamos por la
vida hambrientos.
Come 5 comidas al día, cada 3 horas por ejemplo, evitarás
con ello niveles bajos de azúcar en sangre, lo cual tarde o temprano sería
fatal para tu objetivo de adelgazar.


Muy Excelente.. Felicidades!
ResponderBorrarwao muy interesante...
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